La batalla de las Ardenas

La batalla de las Ardenas - Ofensiva alemana

En verano de 1944, gracias a la Operación Overlord y el valeroso desembarco de Normandía, las fuerzas aliadas habían conseguido abrir una brecha en el Norte de Francia y apoderarse de una zona ocupada hasta entonces por los ejércitos alemanes.

Alemania estaba contra las cuerdas, con dos frentes abiertos. El occidental, donde tenía que enfrentarse a los numerosos efectivos que habían desembarcado en Europa tras la operación Overlord, y el oriental donde la Wehrmacht tenía que defender los territorios alemanes tras fracasar en el intento de invadir la URSS.

Operación Wacht am Rhein

En el invierno de 1944, Francia ya había sido recuperada por las fuerzas aliadas. Hitler con el objetivo de forzar un tratado de paz más beneficioso para las potencias del eje, ordenó una última ofensiva sobre los ejércitos estadounidense y británico que defendían Francia. La operación se llamaría Wacht am Rhein (Alerta en el Rin).

Los planes alemanes consistían en abrir una brecha entre las poco experimentadas líneas aliadas que defendían la frontera y crear un corredor que comunicara Alemania con Amberes, uno de los mayores puertos de Europa. Con este corredor separaría las líneas enemigas en dos grupos pudiendo rodear y destruir hasta 4 ejércitos aliados.

Operación Wacht am Rhein

La batalla de las Ardenas – Ofensiva alemana

En 16 de Diciembre dieron comienzo los ataques alemanes por la zona del bosque de las Ardenas, entre Bélgica y Luxemburgo. Primero, la Luftwaffe bombardeó las líneas de defensa enemigas y posteriormente la Wehrmacht atacó por tierra.

Las fuerzas aliadas, centradas en atacar a Alemania, no esperaban una ofensiva por parte del Eje de tal magnitud, por ello las líneas defensivas estaban formadas por soldados inexpertos. Este exceso de confianza, unido a la meteorología adversa que impidió el despegue de las aeronaves aliadas para proteger a los soldados de tierra, benefició a Alemania que gracias al factor sorpresa consiguió avanzar mucho en los primeros compases de la contienda.

El principal problema de las fuerzas alemanas era la escasa producción de nuevo armamento y vehículos junto con la deteriorada red de abastecimiento que obligaba a los Panzer a dejar de avanzar a la espera de combustible.

Contraofensiva Aliada y victoria

El 22 de Diciembre la climatología mejoró y las aeronaves aliadas, mucho más numerosas que las disponibles en la Lufthwaffe, pudieron despegar. Este hecho, unido a la llegada de ejércitos de refuerzo estadounidenses comandados por el general Patton propiciaron lo que se conoce como la contraofensiva aliada.

Contraofensiva Aliada y victoria

Las tropas alemanas cansadas, enfermas e incluso congeladas debido al frío de aquel invierno, fueron masacradas o capturadas por los ejércitos aliados. Ante tales acontecimientos, Hitler trató de sorprender de nuevo lanzando un último ataque aéreo sobre los aeródromos franceses.

Aunque el ataque, por sorprendente fue efectivo, las aeronaves perdidas por los aliados, aunque muchas, fueron rápidamente reparadas o reemplazadas. Por su lado, el gran número de aeronaves, vehículos y soldados caídos por parte de Alemania eran irremplazables, puesto que los recursos comenzaban a escasear en la industria germana.

Tras el último intento de contener a las fuerzas enemigas del Tercer Reich, Hitler ordenó una retirada lenta y combativa en lugar de la recomendada por sus generales, que aconsejaron retirarse rápidamente para reorganizarse. Los últimos regimientos alemanes fueron arrasados, las tropas aliadas avanzaban hacia Berlín, el final de la segunda guerra mundial se acercaba.

Números de la batalla de las Ardenas

Fuerzas alemanas

  • 500.000 soldados
  • 1.800 tanques
  • 2.400 aviones

Fuerzas aliadas

  • 840.000 soldados
  • 1.600 tanques
  • 6.000 aviones

Muertos en la batalla de las Ardenas

  • Alemania: 15.600
  • Aliados: 19.400