Adolf Hitler

Adolf Hitler

El 20 de Abril de 1889 nació en Braunau am Inn uno de los personajes más odiados de la historia, Adolf Hitler. Principal exponente de la ideología Nacional Socialista alemana, fue el causante de la muerte de millones de personas. Una vez consiguió ser el Jefe de Estado de Alemania, inició la Segunda Guerra Mundial.

Ferviente creyente de la superioridad germana sobre el resto de razas, antisemita y anticomunista, creó los campos de concentración nazis donde explotó y asesinó a cientos de miles de judíos y gitanos.

Primeros años – Germen del nazismo

Braunau am Inn era una pequeña población que en la segunda mitad del siglo XIX estaba situada en la frontera de Alemania con el Imperio Austrohúngaro. En esta aldea vivían Alois Hitler agente aduanero y Klara Pölzl los padres de Adolf Hitler nacido el 20 de Abril de 1889 como ciudadano austrohúngaro.

Creció con el afán de su padre en que siguiera la profesión familiar como funcionario aduanero, pero esto no atraía a un joven Hitler que pretendía ser artista. Decidió trasladarse a Viena donde comenzó a afianzar su ideología nacionalista pangermana y el antisemitismo. Con el estallido de la Primera Guerra Mundial Hitler decidió abandonar Austria y se presentó como voluntario en el ejército alemán donde tuvo el rango de cabo.

Una vez terminada la guerra y en el contexto de una enormemente castigada Alemania tras el tratado de Versalles, Hitler comienza su carrera política. Se afilió al Partido Obrero Alemán, del que más tarde surgiria el Partido Nazi del que Hitler se hizo líder en 1921.

Munich PutschEn 1923 Hitler encabezó la conocida insurrección denominada Putsch de Múnich. El fracaso de la misma propició el encarcelamiento de Hitler, condenado a 5 años de prisión de los que únicamente cumplió 8 meses. Durante este periodo escribió su famoso libro Mein Kampf, Mi Lucha.

Ascenso de Hitler al poder

Tras su salida de prisión, comenzó a adquirir popularidad entre los ciudadanos alemanes, consiguiendo seguidores gracias a su talento oratorio y la exaltación del nacionalismo pangermano y el antisemitismo. Tras el Tratado de Versalles, Alemania había sido tremendamente castigada, obligada a pagar las reparaciones, sin ejército y muy destruida. La maltrecha situación del país generaba un enorme descontento de los ciudadanos de la por entonces denominada República de Weimar.

Hitler se aprovechó de este descontento para ganar fuerza, culpando a los judíos de todos los males que afectaban al país germano. Su capacidad de convicción era tal que consiguió ser nombrado canciller imperial en 1933. Tras la muerte del presidente de la república Paul von Hindenburg en 1934, Hitler se autoproclamó Jefe Supremo del Estado Alemán o Führer.

Discursos de Hitler

Transformó la antigua República de Weimar en un nuevo estado gobernado por un partido único el Partido Nacional Socialista denominado Tercer Reich. Las aspiraciones de Hitler eran reconquistar los territorios perdidos en la Primera Guerra Mundial y expandirse por Europa estableciendo la ideología nazi totalitaria y antisemita por todo Occidente.

Ver Ascenso del Nacional Socialismo

Papel en la Segunda Guerra Mundial

Con el objetivo de instaurar una hegemonía absoluta del Tercer Reich en Europa, promovió el rearme de la Wehrmacht convirtiéndolo en el ejército más poderoso visto hasta la fecha. En 1938 se anexionó Austria y Checoslovaquia y un año más tarde comenzó la invasión a Polonia. Esta maniobra, realizada desobedeciendo lo estipulado en el Tratado de Versalles causaría la declaración de la guerra de Francia y Reino Unido a Alemania.

Los primeros compases de la guerra fueron dominados por el poderío alemán. Hitler y sus generales atacaban con sus carros de combate blindados los panzer seguidos de las tropas bien abastecidas causando brechas en las líneas enemigas siguiendo la táctica denominada guerra relámpago.

Pacto de Acero

El líder nazi estableció acuerdos con los grandes dictadores de la época, Benito Mussolini, que le apoyaría en su causa firmando el Pacto de Acero, Hirohito que le mostró apoyo desde Japón y Francisco Franco que le apoyaba desde España.

El führer ordenó la conquista de Francia para vengar los hechos de la Primera Guerra Mundial y el Norte de África. Ambas campañas exitosas gracias a las tácticas militares alemanas. En 1941 en su afán por acabar con el comunismo y expandirse hacia el Este, Hitler encomendó a sus generales la invasión y conquista de Rusia país al que consideraba un “gigante con pies de barro”.

Sin saberlo, la invasión de Rusia supondría para Alemania el comienzo del fin de la guerra. Allí la Wehrmacht perdió su primera batalla en el intento de conquistar Moscú, bien defendida por el magnífico general soviético Gueorgui Zhúkov.

Fin de la Segunda Guerra Mundial

Tras el primer varapalo recibido en Moscú, Hitler ordenó a sus generales focalizar sus esfuerzos hacia el sur de la URSS, concretamente la región del Cáucaso. En su camino el Führer se obsesionó con la toma de Stalingrado, lo que le llevó a centrar en este frente la mayoría de los recursos quedando las guarniciones de África y Europa débilmente abastecidas.

De nuevo Zhúkov logró vencer a las tropas hitlerianas en la ciudad que llevaba el nombre de su líder Stalin. Tras esta derrota vinieron muchas más, la entrada en la contienda de EEUU supuso un incremento de los recursos militares en el bando aliado. El Afrika Korps de Rommel fue derrotado en El Alamein, la Operación Overlord llevada a cabo por los aliados para desembarcar en la costa norte de Francia y liberar París tuvo éxito y la campaña rusa había sido un completo desastre.

Última foto de Hitler

Con la guerra abierta en tantos frentes y un Hitler que se negaba a asumir las derrotas obligando a sus generales a seguir peleando o suicidarse. Mientras tanto las tropas aliadas iban ganando terreno y acercándose a Berlín. Finalmente la ciudad cayó y el 2 de Septiembre de 1945 se puso fin a la Segunda Guerra Mundial.

Muerte de Hitler

Hasta el final de sus días Hitler no contemplaba la posibilidad de que Alemania pudiera perder la guerra, no fue hasta principios de 1945 cuando se hizo evidente incluso para el mismo Führer la imposibilidad de ganar la guerra. El líder nazi se recluyó en el búnker de la Cancillería del Reich en Berlín. Allí se encontraban junto con Hitler, su ministro de propaganda Joseph Goebbels y el almirante Karl Dönitz que sería el encargado de negociar la rendición.

El 30 de Abril de 1945 es la fecha de la muerte de Adolf Hitler, que tras tomar como esposa a hasta entonces amante Eva Braun, se suicidó junto a ella, poniendo fin a la tiranía que había instaurado en Alemania hasta la fecha. Goebbels hizo lo propio, la guerra había acabado.

Numerosas teorías conspiratorias hablan de la posibilidad de que el gran dictador alemán no se suicidara esa tarde y que lograra escapar antes de la llegada de las tropas del Ejército Rojo.